La luz del otoño transmite serenidad, y los paisajes del Parque Nacional que rodean nuestro valle se convierten en remanso de paz.

Este momento entre el verano y el invierno es ideal para conocer los rincones más escondidos de este Valle, disfrutar de ellos con la tranquilidad que da la soledad, garantizada en estos días, hace que nos enamoremos un poco mas de este increíble lugar.

Mientras no llegue el invierno y las montañas no se cubran de blanco, es el momento de buscar los colores de los bosques.
En el próximo artículo os los mostraré